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Los riñones:
obreros silenciosos
La función que tienen los riñones es de suma importancia y la forma con que llevan a cabo esta función es para maravillarnos. Por nuestros riñones pasa durante todo el día la sangre de nuestro cuerpo unas 100 veces -más o menos- y ellos van separando a manera de un filtro todos los residuos e impurezas que hemos ido acumulando. Así, la sangre sale de los riñones limpia y pura para seguir vitalizando nuestro cuerpo. De allí surge la orina como secreción de los riñones, este líquido de eliminación de tóxicos es recogido por la vejiga, desde la cual será expulsado al exterior.
Los riñones son como un filtro. Se encargan de limpiar el cuerpo, pero eso no lo pueden hacer por sí solos: el beber mucha agua, por ejemplo, ayuda que los riñones hagan un mejor trabajo para limpiar el organismo.
Enfermedad renal
Casi todas las enfermedades renales hacen que los riñones pierdan la capacidad de limpiar la sangre. Los riñones pueden dañarse rápidamente a causa de una lesión o un envenenamiento. Pero casi todas las enfermedades renales destruyen los riñones lenta y silenciosamente. Pueden pasar años antes que se presenten síntomas.
La diabetes y la hipertensión arterial son las dos causas más comunes de la enfermedad renal. Otras de sus causas pueden ser debido a que la persona padezca de presión arterial alta o también puede ser algo hereditario. Si los riñones no están en buen funcionamiento y no realizan el trabajo que deben realizar, se pueden acumular desechos peligrosos en el organismo que puede elevar la presión arterial; el organismo retendrá el exceso de líquidos y no producirá glóbulos rojos, lo cual significa que la persona estará padeciendo insuficiencia renal.
Síntomas
Es probable que las personas con una enfermedad renal en etapa temprana no se sientan enfermas. Sin embargo, si su enfermedad renal empeora, usted puede notar:
Sabor desagradable en la boca
Cansancio
Picazón en todo el cuerpo
Necesidad de orinar con mayor o menor frecuencia de lo habitual
Pérdida del apetito
Náuseas y vómitos
Manos o pies hinchados o adormecidos
Somnolencia o problemas para concentrarse
Calambres musculares
Oscurecimiento de la piel
¿Qué se puede hacer?
Desafortunadamente, en la mayoría de los casos la enfermedad renal crónica no puede curarse. Pero su médico puede ayudarlo a mantenerse lo más sano posible.
Si padece diabetes, controle cuidadosamente su nivel de glucosa en la sangre.
Evite tomar analgésicos que puedan agravar su enfermedad renal.
Haga ejercicio físico para mantener su presión arterial y colesterol bajos.
Limite su ingesta de alimentos salados, procesados o enlatados que son ricos en sodio. El sodio puede elevar su presión arterial.
En los riñones además, como en otras partes del cuerpo, también se puede producir cáncer. El cáncer de riñón, por lo general, aparece en personas mayores de 40 años. Entre las causas del mismo se encuentra el mal uso de analgésicos por períodos prolongados, y el tabaco. Aunque el cáncer de riñón no presenta síntomas anticipados, usted debe consultar al médico si observa pérdida de peso de forma inexplicable, pérdida de apetito, dolor en el costado y sangre en la orina. El tratamiento dependerá de cuan avanzado esté el cáncer.
Tratamiento
El tratamiento varía dependiendo de la causa en los problemas del riñón. De acuerdo al NIDDK (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases), no existe manera de revertir el daño en los riñones, pero puede retrasarlo, dando tratamiento a lo que está causando el daño. El trasplante renal y la diálisis son los dos aspectos por los cuales la persona puede optar para un tratamiento. El trasplante renal, es una operación que consiste en colocar un riñón sano en su cuerpo, con el fin de llevar a cabo las funciones de los riñones deficientes. La persona que recibe un trasplante de riñón deberá tomar ciertos medicamentos de por vida para que su organismo no rechace el riñón trasplantado.
Los chequeos médicos sirven para saber en qué estado se encuentra nuestro cuerpo, nuestra salud, y para que, a partir de ahí, sepamos qué hacer para mejorarla. Además, una alimentación adecuada, balanceada y la práctica de ejercicios son de los aspectos básicos para vivir saludables.
El organismo es como un vehículo: debe estar en constante revisión para saber si algo falla y si necesita reparación. No revisarlo implica dejar que caiga en mal estado y que, poco a poco, deje de funcionar.